martes, 9 de octubre de 2012

El Miedo a No Ser




¿Por qué nos cuesta tanto ser nosotros mismos?
La respuesta es simple: por miedo. Sí, es el  miedo no  controlado el que nos paraliza y nos hace dudar permanentemente de nosotros mismos y de nuestras capacidades. Hablo de miedo no controlado, por que el miedo en sí mismo  es una emoción inherente a todo ser vivo,  que, usado correctamente, nos aporta gran información sobre los riesgos que podemos evitar en nuestra cotidianeidad. Cuando perdemos su control ocurre lo irremediable: comenzamos  a ser presos de él, pudiéndose  transformar en pánico, si es agudo, o fobia, cuando se hace crónico.


Desde el inicio mismo de nuestra existencia comenzamos a evolucionar, desarrollándonos en función de las distintas experiencias que vamos transitando. Cada etapa que se inicia requiere de confianza para descubrir lo nuevo, lo desconocido; y a partir de ello sentirnos libres y dueños de nuestra acción. Esto es lo que nos permite hacernos cargo de nuestra vida, haciendo de ella lo que deseemos y sentir que esto nos da dicha y satisfacción. Sólo la seguridad en nosotros mismos nos da fortaleza, herramienta indispensable en el control del miedo, haciendo posible que este sólo se manifieste ante la necesidad de corregir el rumbo, operando como una maravillosa brújula que nos orienta en nuestra búsqueda.

Es necesario revisar permanentemente el estado de nuestra autoestima, y ver cómo evoluciona frente a los mandatos externos, enemigos acérrimos que trabajan incesantemente para controlarnos, invadiendo nuestra intimidad y autonomía. Operan a través del miedo, sembrando duda y escepticismo en nosotros y en lo que nuestra esencia nos demanda. Cuando logran socavar los pilares sobre los cuales se erige nuestra existencia, se instalan generando un profundo estado de comodidad en nosotros, quitándonos la voluntad y la motivación, fortaleciendo el apego a y la dependencia de un sistema, que no sólo no piensa en nosotros, sino que además,   se las ingenia para transformarnos en seres mediocres perdidos en el tiempo y el espacio.

“No permitamos que el entorno nos haga sus esclavos, degradando 
nuestra dignidad de Hombres, transformándonos en seres fóbicos 
e incapaces de dirigir nuestras vidas, motivándonos al 
fracaso   y al sometimiento”

No hay comentarios.:

Publicar un comentario